Webs Personales Globered
Consigue tu propia página web

Trucos y consejos sobre economia doméstica

0 0 0

Inflación y deflación

Inflación, deflación, estanflación. Un delicado equilibrio económico.

Por: Webmaster | Publicado: 09/02/2009 17:08 | |

Inflación y deflación son términos usuales que todos habremos escuchado más de una vez, sobre todo en momentos de crisis económica. Pero, ¿qué significan realmente la inflación o la deflación?
Por inflación se entiende un aumento generalizado y sostenido en el tiempo de los precios de bienes y servicios. O lo que es lo mismo una pérdida de valor del dinero en el tiempo, pues con la misma de dinero no podremos adquirir la misma cantidad de bienes.

A primera vista es fácil concluir que la inflación no va a ser algo muy positivo para la economía, sobre todo para la economía doméstica y cotidiana de cada uno de nosotros. Vemos como los precios cada día están más altos y por tanto con nuestros ingresos cada vez podemos comprar menos cosas; perdemos poder adquisitivo. 

Pero lo cierto es que el caso contrario tampoco es bueno a la larga. Un descenso generalizado y continuado de precios, lo que se conoce como deflación, acarreará un peligroso frenazo a la economía. El razonamiento es simple: dado que los precios, tanto de bienes como de servicios, están  bajando lo lógico es aplazar cualquier compra que no sea completamente imprescindible a la espera de un mejor precio. El resultado es que se vende menos y por tanto las empresas van  ganar menos dinero,  llegando incluso a tener pérdidas, o a verse obligadas a cerrar. Aparece así el problema del desempleo, del paro.

Como podemos comprobar parece que ambos escenarios son malos. ¿Cuál es la situación ideal? Conviene que los precios aumenten un poco, pero de forma controlada. No pocos bancos centrales estiman que una inflación aceptable debería rondar el 2%. Ni mucho más, ni mucho menos.

La inflación se puede producir por dos motivos: por la inflación (aumento) en la demanda, o por la inflación de los costes. Un aumento en la demanda que no tenga como respuesta un aumento en la producción inevitablemente acarreará un aumento de los precios. De igual forma un aumento de los costes de producción (materias primas, mano de obra, transporte, distribución, impuestos, etc.) redundará también en un aumento de precios. De ahí, por ejemplo, que veamos como se produce un aumento generalizado de precios cada vez que sube el petróleo.

Según su intensidad se pueden diferenciar distintos tipos de inflación. Veamos una clasificación posible:

-Inflación moderada: Los precios aumentan de forma lenta y estable, por ejemplo con tasas anuales de inflación de un único dígito. La estabilidad de precios hace que el dinero mantenga su valor a corto y medio plazo, e incluso pensando a largo plazo el valor de los precios no habrá variado demasiado. Se establecen inversiones y contratos a largo plazo. El ciudadano mantiene su dinero en el banco ya que sabe que no perderá valor.

-Inflación galopante: Los precios aumentan con rapidez, con tasas anuales que puede ser de hasta tres dígitos, superando incluso el 200%. En esta situación el dinero pierde valor muy rápidamente por lo que muchos contratos e inversiones se hacen en alguna moneda extranjera más estable. En general la inversión interna cae. Podemos encontrarnos con tipos de interés que pueden alcanzar el 100% en un año. El ciudadano va a mantener la cantidad mínima de dinero imprescindible para el día a día.

-Hiperinflación: Se trata de una situación en la que se pierde todo control sobre la inflación. Las tasas anuales pueden superar ampliamente el 100%, el 1000%, o incluso mucho más. La masa de dinero aumenta de forma masiva sin el aumento de la producción, la moneda se degrada. Es un escenario catastrófico que lleva a que el ciudadano se desprenda del dinero lo antes posible, pues en muy poco tiempo habrá perdido la mayor parte de su valor. En algunos ejemplos históricos, como la Alemania de los años 20, vemos como la gente se gastaba la totalidad de su salario nada más cobrarlo comprando alimentos y bienes de primera necesidad para el resto del mes, pues unas pocas semanas más tarde ya no podría pagarlos. Tanto la economía como la producción se vuelven caóticas y se producen escaseces.

Relacionada con la inflación aun podemos mencionar otro escenario, la estanflación. Estanflación es un término obtenido como suma de estancamiento e inflación: la economía se estanca entrando en recesión, pero la inflación se mantiene.  Es una mala situación, muy complicada de solucionar, en la que aumenta el desempleo al tiempo que los precios siguen al alza. Las medidas usuales para relanzar la economía (por ejemplo reducir los tipos de interés) potencian la inflación, al tiempo que las medidas para controlar dicha inflación (aumentar el precio del dinero) ponen freno a la economía.

Comenta