En los últimos tiempos la bolsa está especialmente volátil por lo que hay que ser cauto a la hora de invertir en ella, y precisamente por ello no pocos pequeños y medianos inversores están buscando nuevas formas de poner a trabajar su dinero.
Invertir en oro, o en otras materias primas ya puestos, es una de las opciones posibles. Invertir en materias primas es una opción conservadora, sobre todo con productos sencillos como el oro. Para invertir en otro tipo de productos como por ejemplo el café o el cobre se aconseja un buen asesoramiento profesional.
Una vez nos hemos decidido a invertir en oro, hemos de empezar a buscar precios. En el caso del oro, al igual que ocurre con el petróleo, no es una tarea muy complicada pues buena parte de los periódicos, y no necesariamente económicos, realizan un seguimiento diario de las fluctuaciones de su precio. También podemos recurrir a índices como por ejemplo del de Goldman Sachs.
Para invertir en oro podemos decantarnos por comprar directamente la materia prima, el oro, o por invertir en empresas del sector. Invertir en acciones de empresas relacionadas con el sector del oro es una vía más fácil, pero en el fondo estamos entrando en bolsa por lo que es una inversión más volátil, con fluctuaciones que en ocasiones pueden tener poco que ver con los precios del oro. Invertir directamente en la materia prima, en el oro, suele ser la mejor solución. El problema es que en ocasiones no es fácil para el pequeño inversor acceder a este tipo de operaciones.
Al invertir en oro nos podemos decantar por los futuros que nos permiten jugar con las diferencias en el precio del oro al comprar y vender a corto plazo, o por los fondos cotizados, con un menor apalancamiento. Los fondos se cotizan en dólares.
Otra forma de invertir en oro la encontramos en las monedas de oro. Por un lado tenemos las llamadas “monedas de oro inversión”, que son monedas acuñadas oficialmente por bastantes países y que su valor está ligado directamente al precio del oro. Es decir, su valor depende de la cantidad de oro que compone dicha moneda, no tienen valor numismático en sí mismas. Dado que el contenido y pureza del oro en estas monedas es conocido, se pueden vender fácilmente en cualquier parte del mundo. Un sistema mucho más ágil que tratar con lingotes. Por otro lado, si deseamos invertir en monedas, también podemos recurrir a las monedas de oro antiguas, que además del valor del oro que contienen, poseen un valor numismático intrínseco.
anardes2 [ 25/11/2008 19:30 ]