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Pedir una hipoteca

Algunas nociones sobre el proceso a seguir cuando pedimos una hipoteca.

Por: Webmaster | Publicado: 17/10/2008 10:51 | |

Conseguir una hipoteca hoy en día puede llegar a ser toda una odisea. Pasados los tiempos de euforia en los que las entidades bancarias concedían créditos de riesgo en condiciones en las que en ocasiones era evidente que la persona acabaría teniendo problemas para pagar las cuotas, estamos acercándonos casi al extremo opuesto. A partir de la crisis financiera del 2008 los criterios bancarios para conceder una hipoteca se han ido convirtiendo en algo cada vez más y más restrictivo.


Las condiciones concretas varían con el tiempo y de entidad en entidad, por lo que deberemos informarnos sobre el terreno, pero aun así los pasos generales son más o menos los mismos.


En primer lugar debemos pensar en el capital de partida que tenemos ahorrado, y en la cantidad que vamos a pedir en nuestra hipoteca. Un cálculo aproximado en función de las cuotas mensuales nos dará el valor sobre el que empezar a trabajar. Las entidades bancarias suelen ofrecer en sus páginas web simuladores de hipoteca con los que obtener en cada caso concreto un valor de cuota mensual en función del capital y el plazo del crédito. Hay que tener en cuenta que, para ir bien, la cuota mensual debería suponer entre el 30% y el 40% de los ingresos mensuales, si es menos aun mejor. Si el porcentaje es mayor seguramente tendremos problemas para que nos concedan el préstamo y, eventualmente, para llegar a fin de mes. Mediante estas herramientas, en poco tiempo podemos hacernos una idea general del capital total de que disponemos para la compra de la vivienda. No debemos olvidar que de ese capital total han de salir también los fondos para los gastos derivados de la compra, que pueden rondar el 10% del valor. En estos gastos se incluye: impuestos, comisión de apertura, gastos de gestión, gastos de notaría, tasación, etc.


Una vez tenemos “el número” final, aunque sea de forma aproximada, podemos plantearnos el tipo de vivienda al cual podemos aspirar: una casa, un piso, un apartamento, un estudio, etc. Hacerlo al revés, es decir, buscar el hogar de nuestros sueños y luego empecinarnos en comprarlo aunque se escape de nuestras posibilidades suele ser bastante mala idea: con suerte nos esperarían unos años complicados económicamente, y con menos suerte perderemos la vivienda por impago.


Seguidamente es buena idea visitar varias entidades bancarias. Las condiciones pueden llegar a variar bastante entre unas y otras en función de las promociones que tengan en marcha o de su política de captación de clientes. No hay que tener miedo para negociar con el banco, las oficinas suelen tener bastante margen de maniobra, e incluso puede ser buena idea presentarse en una de ellas con las condiciones que ofrecen en otro banco pidiendo una contraoferta que las supere. En muchas ocasiones funciona.


Al solicitar una hipoteca el banco debe proporcionarnos la llamada “oferta vinculante”. Se trata de un documento en el que se detallan todos los gastos y condiciones de la hipoteca en cuestión. Se mantiene en vigor alrededor de 10 días. Ese es el tiempo que tiene el cliente para examinarla a fondo para comprobar si se ajusta a sus necesidades y rechazarla si no es el caso.


Tras aceptar la oferta vinculante, se procederá a la firma de la documentación ante notario. El cliente tiene derecho a elegir en notario que prefiera para esta firma, aunque es común que bancos e inmobiliarias omitan comunicar este detalle y prefieran trabajar con sus notarios habituales. Otro detalle que se suele omitir es que el cliente tiene derecho a dirigirse a las oficinas del notario para examinar los documentos dentro de los tres días hábiles previos a su firma. Es importante aclarar cualquier punto oscuro, o cualquier clausula que no se entienda, antes de firmar nada pues más tarde ya no hay marcha atrás.

Tras la firma la documentación deberá inscribirse en el Registro de la Propiedad, una tarea de la que normalmente se ocupa la propia entidad bancaria, o el notario.

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