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Trucos y consejos sobre economia doméstica

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Hipotecas: capital, plazo, interés.

Factores que marcan la cuota que pagaremos mes a mes.

Por: Webmaster | Publicado: 16/10/2008 14:53 | |

El contrato que se establece al firmar la hipoteca, y que será inscrito en el Registro de la Propiedad, debe ser meditado con calma antes de la firma. No debemos olvidar que en el fondo se trata de un crédito en el que estamos utilizando como garantía nuestra propia vivienda.


Varios son los factores que influirán en la futura hipoteca. En primer lugar, y como es obvio, la cuantía de capital que vayamos a solicitar. Es decir, cuánto dinero nos va a prestar el banco. La cantidad en cuestión vendrá marcada por el valor del bien inmueble que garantiza la hipoteca y generalmente será menor. Durante un tiempo, y aprovechando los años del boom inmobiliario, lo que después se llamaría la “burbuja inmobiliaria”, los bancos ofrecían hipotecas de hasta el 100% del valor de la vivienda que se pretendía comprar. En algunos casos incluso ofrecían créditos que superaban el total del valor de tasación de dicha vivienda si se contaba con otros avales. La crisis del sector financiero e inmobiliario ha puesto fin a eso endureciendo notablemente los requisitos pedidos por los bancos para conceder un préstamo, y reduciendo asimismo el porcentaje prestado sobre el valor de la vivienda. Al plantearnos solicitar una hipoteca conviene que dispongamos de un capital de entrada ahorrado, idealmente un 20% o más, de forma que la hipoteca suponga un 80% o menos del valor total. En caso contrario las entidades bancarias nos pondrán bastantes problemas para concedernos el crédito. Si es que nos lo conceden.


El siguiente punto a considerar es el plazo de devolución de la hipoteca. Es decir, cuantos años vamos a estar pagando al banco cada mes. En una hipoteca los plazos suelen ser notablemente más largos que en otro tipo de créditos. Plazos que abarcan varias décadas no son nada infrecuentes; veinte, treinta, cuarenta, o incluso más años. La tentación de alargar los plazos es grande; a más años, menos se paga cada mes. Pero no hay que olvidar que cuantos más tiempo dure la deuda, más pagaremos de intereses. Y realmente estamos hablando de mucho dinero.


El tercer factor de importancia al plantearnos una hipoteca es el tipo de interés. Someramente se trata de un valor porcentual que marcará la cantidad de intereses que vamos a pagar año a año por el capital concedido. Este tipo de interés puede ser tanto fijo, como variable. Los de tipo fijo, como su nombre indica, no varían en toda la duración de préstamo, mientras que los del tipo variable oscilan en función de las condiciones del mercado siguiendo índices bancarios como por ejemplo el IRPH o el Euribor. Cual elegir depende de cada caso concreto, los tipos fijos suelen ser algo más elevados que los variables, pero estos al oscilar pueden darnos un susto si aumentan demasiado.


Una vez planteados estos tres factores tenemos definida a grandes rasgos la hipoteca. Aun faltarán detalles como por ejemplo las comisiones de apertura y cancelación, pero los puntos que marcarán la cantidad a pagar mes a mes los tendremos ya sobre la mesa.

 
Y al respecto de esta cantidad hay que ser cauto. Dependiendo de a quién se le pregunte, nos dirá que la cuota mensual de una hipoteca no debería superar entre el 30 y el 50% de los ingresos totales, preferiblemente menos. Pero no hay que pensar únicamente a día de hoy. Si se ha elegido un tipo de interés variable la cuota puede disminuir, cierto, pero también aumentar, y mucho, con el paso del tiempo. No pocos de los que apuraron la cuota cuando los índices como por ejemplo el Euribor se encontraban en mínimos históricos, se encontraron en serias dificultades en el momento en que éstos empezaron a subir. Debemos meditar que cuota podemos pagar cómodamente hoy, pero también que cuota podremos pagar mañana contando que los tipos de interés puedan llegar a estar unos cuantos puntos por encima de los actuales.

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