Webs Personales Globered
Consigue tu propia página web
 Red social de aficionados a las reformas, bricolaje casero y pequeñas reparaciones 
 Trucos de fontanería, carpintería, electricidad y albañilería 
 ¡Todo tipo de pequeñas reparaciones en el hogar! 

0 0 0

Cómo ocultar un clavo en una madera

Disimular un clavo en una madera: botador de clavos y masilla, o lengüetas en la madera.

Por: Webmaster | Publicado: 14/01/2009 13:08 | |




Cuando utilizamos clavos para unir piezas de madera, una de las principales inquietudes suele ser disimular lo más posible la presencia del clavo. No únicamente por motivos estéticos, sino también por el hecho de que una cabeza de clavo algo salida puede ser peligrosa; podemos arañarnos con ella, podemos estropear la ropa si se engancha, etc.


Si empleamos puntas sin cabeza o clavos de cabeza cónica lo habitual es introducirlos totalmente en la madera mediante un destornillador pequeño o un botador de clavos (un embutidor de clavos). Quedará a la vista únicamente un pequeño agujero que podemos tapar fácilmente con masilla.
Esta masilla se puede comprar en cualquier tienda de bricolaje, o también podemos optar por fabricarla nosotros mismos a base de serrín y cola de carpintero. Otra forma de hacer la masilla consiste en deshacer papel en algo de agua, si usamos papel higiénico, de cocina, o de periódico será fácil, hasta que adquiera una consistencia pastosa. Si añadimos algo de cola para empapelar el resultado será más resistente. Evidentemente el color de esta pasta de papel no va a coincidir con el de la madera, y posiblemente el color de la mezcla a base de serrín tampoco se ajuste, así que necesitaremos utilizar un tinte. Existen tintes que simulan el color concreto de cada tipo de madera: caoba, roble, haya, etc. Tras aplicar y dejar secar la pasta posiblemente sea necesario lijar la superficie.


Otra solución en la que no se emplea pasta, y que bien hecha puede ofrecer un resultado mejor consiste en recurrir a una gubia o formón para levantar una pequeña viruta de madera en la zona en la que se va a colocar el clavo, o incluso el tornillo. No debemos a llegar a separar completamente esta viruta de la pieza de madera, deberemos dejarla como una lengüeta. Tras colocar el clavo o el tornillo, bajamos la viruta de madera y la encolamos de forma que quede en su posición original. Con algo de práctica el resultado pasará casi completamente desapercibido.


Si la madera forma parte de un mueble o de una estructura pintada no quedará más remedio que lijar la zona y volver a pintar. Incluso es posible que sea necesario decapar completamente el mueble para eliminar toda la pintura antes de volver a darle una mano.

Comenta