Webs Personales Globered
Consigue tu propia página web
 Red social de aficionados a las reformas, bricolaje casero y pequeñas reparaciones 
 Trucos de fontanería, carpintería, electricidad y albañilería 
 ¡Todo tipo de pequeñas reparaciones en el hogar! 

0 0 0

Cómo serrar madera. Sierras manuales y eléctricas.

Cortes en madera rectos y curvados. Serruchos, sierras circulares, sierras de calar.

Por: Webmaster | Publicado: 14/01/2009 10:54 | | | #Cont:1




Serrar una pieza de madera puede parecer un asunto trivial, pero si deseamos lograr un buen resultado no siempre es tan fácil como pueda parecer, sobre todo si hemos de seguir una forma curvada.

El primer paso consiste en colocar la madera por el lado adecuado. Al serrar con un serrucho manual es más fácil que se produzcan astillas por la parte inferior del corte, así que en ese lado deberemos colocar la cara no visible de la madera mientras que la cara que será visible la colocaremos hacia arriba. De este modo podremos disimular mejor cualquier posible desperfecto ocasionado al serrar. Si utilizamos una herramienta eléctrica para serrar, una sierra de calar o una sierra circular, el corte se realiza a la inversa, de abajo a arriba, por lo que las astillas en este caso es más probable que aparezcan en la parte superior de la tabla. Es decir, si utilizamos una de estas sierras eléctricas la parte visible, o decorada, de la madera deberá ir hacia abajo, apoyada sobre el banco de trabajo.
Antes de ponernos a serrar deberíamos marcar con lápiz la línea de referencia para el corte mediante una regla o escuadra si el corte va a ser recto, o mediante una plantilla si el corte tiene curvas. Esta plantilla puede ser realizada fácilmente recortando un cartón sobre el que hayamos dibujado el perfil deseado. También es buena idea marcar el canto de la madera por donde pensamos iniciar el corte. De este modo evitaremos colocar la hoja algo torcida.

Tanto si serramos a mano como si utilizamos herramientas eléctricas, deberemos fijar uno de los elementos al banco de trabajo: la tabla si serramos manualmente o la sierra en el caso de algunas herramientas eléctricas. En cualquier caso no es buena idea sujetar la tabla con una mano y la sierra con la otra, las probabilidades de desviarnos en el corte o de cortarnos nosotros mismos son altas. Lo habitual es fijar la tabla al banco de trabajo mediante el uso de mordazas, también llamadas sargentos. Para garantizar la mayor firmeza posible durante el corte conviene colocar estas mordazas lo más cerca posible de la línea por la que tengamos previsto cortar.

Si serramos a mano utilizaremos el pulgar como guía para apoyar la hoja en el punto inicial de corte. El primer movimiento consistirá en tirar de la hoja hacia nosotros para crear un pequeño surco que guiará el resto del corte. Si el corte va a ser largo y necesitamos gran precisión, además de la línea que hemos marcado como referencia podemos usar un listón o una regla de aluminio como guía. Otro detalle es que en cortes largos las dos partes tienden a juntarse. Notaremos como poco a poco nos va costando cada vez más mover el serrucho, la madera cada vez aprieta más la hoja del serrucho. Para evitar esto no es mala idea introducir una pequeña cuña en el extremo del corte. Una astilla puede servirnos perfectamente. Iniciaremos el serrado moviendo la sierra manualmente hasta conseguir abrir un corte en el que se introduzca la hoja casi por completo. La posición más adecuada del serrucho durante el corte es dándole una inclinación de unos 45 grados respecto a la tabla. Al irnos acercando al final del corte, cuando veamos que las piezas están a punto de separarse es mejor bajar la velocidad para avanzar con más cuidado y evitar que el último tramo se parta astillándose.

El tipo y velocidad de corte dependerá en gran medida del serrucho empleado. Una hoja de sierra que tenga pocos dientes pero grandes y espaciados, cortará muy rápidamente pero el acabado será basto y repleto de astillas. Si la hoja de sierra cuenta con gran cantidad de pequeños dientes avanzaremos más lentamente pero el resultado será mucho más fino, casi sin astillas, y en algunos casos hasta con aspecto de haber sido lijado.

En una sierra manual convencional el corte se realiza al empujar mientras que al tirar de ella se saca el serrín. Existen otro tipo de sierras manuales, las sierras japonesas, en las que los dientes se orientan en sentido contrario, es decir, el corte se realiza al tirar de la hoja. Al no tener que vencer excesiva resistencia al ser empujadas sus hojas son más finas y permiten un trabajo más delicado. Se utilizan bastante en jardinería, sobre todo bonsai.

Si utilizamos una herramienta eléctrica para serrar el esfuerzo será mucho menor. Únicamente deberemos guiar la herramienta, nunca apretar con fuerza. Si apretamos demasiado fuerte no conseguiremos que corte más fácilmente, todo lo contrario, podemos acabar dañando el motor. Si el corte es recto y queremos precisión vamos a necesitar algún tipo de guía pues desviarse con una herramienta eléctrica es relativamente sencillo. Podemos utilizar un sencillo listón, o las guías que incorporan como accesorio este tipo de herramientas. Con cortes curvados podemos recurrir a plantillas, tal y como se ha mencionado anteriormente, o podemos trabajar a pulso guiándonos por el dibujo en la madera. En este caso deberemos avanzar despacio y con el máximo cuidado, girando poco a poco la hoja para seguir el perfil marcado. Para cortes curvos las sierras circulares no son adecuadas, deberemos recurrir a sierras de calar.

El uso de herramientas eléctricas facilita notablemente la tarea, pero tiene sus peligros. Deberemos prestar especial atención a donde ponemos los dedos y, a ser posible, usar guantes de trabajo. Deberemos usar también gafas protectoras para evitar que alguna astilla pueda saltarnos a los ojos.

Comentarios
Raul264
Raul264
Y que hay de las sierras o serruchos japoneses, los vi en https://maderareclamada.com/serruchos-sierras-japonesas-madera/ y tienen muy buena pinta
Comenta