La decoración, tanto de la iglesia como del salón de banquetes, suele ser uno de los puntos en que solemos fijarnos menos al organizar una ceremonia. En muchos casos porque no se nos ofrece la oportunidad de ello: no pocos salones impiden que modifiquemos la decoración estándar más allá de añadir algunos arreglos florales aquí y allá.
Antes de pensar en la decoración concreta que vamos a dar a nuestra boda deberemos meditar sobre el estilo, el lugar, y la época del año donde tendrá lugar.
Si la boda va celebrarse en una iglesia seguramente casi lo único que podremos plantearnos será la decoración floral: ramos, arreglos, y coronas. Incluso es posible que encontremos que la iglesia ya tiene un acuerdo de exclusividad con determinadas floristerías con lo que estaríamos aun más limitados. En bodas civiles suele haber un poco más de margen en la decoración, pero tampoco es corriente que nos dejen decorar la sala a nuestro gusto.
Los salones para banquetes nos permiten jugar un poco más y además de la clásica decoración floral podemos decorar con globos, telas, alfombras, etc. Eso sí, siempre según el estilo que tengamos en mente. Por ejemplo, un salón con simples toques florales en las mesas de los invitados puede encajar perfectamente en el marco de una ceremonia minimalista. Deberemos negociar el tipo de decoración con la empresa propietaria del salón.
Si tenemos en mente una boda algo más original entonces sí que podremos jugar un poco más con la decoración. Podemos plantearnos la posibilidad de una boda temática, una opción que está de moda sobre todo en países anglosajones en los que la variedad es muy grande. Es posible encontrar celebraciones de lo más curioso, como por ejemplo bodas de ciencia ficción ambientadas en el universo de Star Wars, en las que tanto los novios como los asistentes van caracterizados de personajes de las películas de la saga. Pero tampoco es necesario llegar a esos extremos en una boda temática, podemos simplemente darle un aire retro, por poner un ejemplo, con decoración estilo años 20.
Otra opción para una boda alejada de los convencionalismos es celebrarla en algún jardín, por ejemplo en los jardines de alguna finca privada que hayamos alquilado. En este caso podemos jugar con la vegetación propia del jardín y con otras plantas que podamos haber alquilado para la ocasión. La mayor parte de las floristerías cuentan con servicios de alquiler de plantas vivas para este tipo de ceremonias. Pérgolas, entoldados, e incluso fuentes decorativas, son ornamentos que podemos alquilar en centros especializados para dar un toque especial a nuestra boda. Aquí jugará un papel importante la época del año en la que nos encontremos. Así por ejemplo en una boda otoñal van a predominar los tonos ocres en el paisaje, mientras que en primavera abundarán los colores vivos y florales.
marianAB [ 12/12/2008 10:39 ]
rosa herrera [ 15/01/2009 22:02 ]
getsemany [ 16/01/2009 19:45 ]
jinmer [ 14/02/2009 14:16 ]
Esther Susana Vásquez Romero
[ 06/08/2009 01:36 ]
